Andreas Cañedo Bree Nuestra Ciudad

Por una Puebla sin graffiti



Años Anteriores

 


En noviembre de 2007 escribí mi primera colaboración relacionada con el grafiti, comentando sobre la campaña de la ciudad de Vancouver para tratar de erradicar este problema, y terminé con el deseo de que nuestra presidenta municipal retomara algunas ideas que ha puesto en marcha la ciudad de Vancouver al respecto; mi deseo no se realizó, y hoy en Nuestra Ciudad no hay pared que se salve de esta expresión de frustración de los jóvenes rebeldes que, por lo que se ve recorriendo nuestras calles, hoy ya deben ser miles.

El problema de una ciudad grafiteada o taggeada es mucho más profundo que el de la simple trasgresión de la ley y de la propiedad ajena por parte de vándalos. Recientemente en Facebook fue creada una página en la sección de “Causas” con el nombre de “Por una Puebla sin graffiti”, que a dos meses ya cuenta con más de cien miembros dispuestos a –como dice Eduardo Rivera- entrarle.

“Por una Puebla sin graffiti” muestra algunos enlaces con ciudades que combaten ferozmente el fenómeno mediante una legislación dura, multas fuertes y acción vecinal en coordinación con las autoridades para el control y supresión de los rayones en propiedad ajena. La página incluso acepta que el fenómeno va más allá de la pinta ilegal de paredes, involucrando una descomposición del seno familiar, aunque también acepta que el fenómeno es de importación, y ahí vamos al terreno de la globalización y las consecuencias de la emigración de nuestros paisanos a los Estados Unidos.

Si el fenómeno es mundial o no, no debería ser un factor para simplemente “dejar-hacer-dejar-pasar”, o convertir a los delincuentes en artistas, poniendo a su disposición los puentes y muros públicos para que compartan su expresión artística con la comunidad.

En el corto tiempo que tiene de estar funcionando la causa, ha logrado obtener interesantes opiniones de algunos ciudadanos que ven más allá del deterioro de la imagen de la ciudad, planteando la frustración de quienes trasgreden la ley para plasmar su inconformidad con su situación de pobreza y marginación, y sugiriendo la activación de las instituciones corresponsables para brindar alternativas de esparcimiento, educación, cultura, expresión y convivencia mediante casas para jóvenes. Es una buena idea, y seguramente quienes apoyan la iniciativa de lograr una Puebla sin graffiti la apoyarán en su momento.

robertoandreascanedo@yahoo.com
twitter.com/andreascanedo

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